Blanca de Castilla y el nacimiento de un santo
- Maria Reza

- hace 21 horas
- 1 min de lectura
Atribución: de El secreto del Rosario, Cuarta Decena.

Blanca de Castilla, reina de Francia, sufría desde hacía doce años porque su matrimonio no le había dado hijos. Cuando santo Domingo la visitó, le dijo que rezara el Rosario cada día y pidiera a Dios la gracia de la maternidad, y ella siguió su consejo con fidelidad. Con el tiempo dio a luz un hijo, Felipe, pero el niño murió en la infancia.
En lugar de perder el ánimo, la reina se volvió a la Santísima Virgen María con más fervor que nunca. Hizo repartir rosarios por la corte y por muchas ciudades del reino, y pidió a todos que oraran con ella por una bendición que esta vez perdurara.
Su oración fue escuchada. Dio a luz otro hijo que vivió, y aquel hijo llegó a ser san Luis, rey de Francia, el modelo de los reyes cristianos. Lo que había suplicado por el Rosario, el cielo se lo dio con creces.
Fuente:
Relatos sencillos de las historias de milagros y conversiones que san Luis María de Montfort reunió en El secreto admirable del Santísimo Rosario, escrito a comienzos del siglo XVIII. Están parafraseadas en lenguaje moderno y sencillo, fieles al contenido de la traducción tradicional, aunque no palabra por palabra. El mismo Montfort las llamó "historias antiguas pero auténticas sobre el santo Rosario", recogidas de autores anteriores como el beato Alano de la Roca, y ofrecidas sobre autoridad humana, no como artículos de fe.

Comentarios