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Historias


El Avemaría diario que rompió dos cadenas
Al llegar a la puerta de su casa, donde corría claro peligro de recaer en el pecado, se sintió empujado hacia atrás por una fuerza invisible, y de pronto se encontró a la otra punta de la calle, ante su propia puerta. Comprendió claramente que María lo había salvado de su ruina.
28 jun2 min de lectura


El joven ladrón
Ante este prodigio, el pueblo gritó: "¡Perdón, perdón!", y fue perdonado. Volvió a casa, vivió una vida recta desde entonces, y fue siempre devoto de María, que lo había salvado de una muerte temporal y de una eterna.
28 jun2 min de lectura


El joven arruinado y el pacto del hechicero
Entró, se arrodilló ante su altar y lloró, suplicándole que le alcanzara el perdón de sus pecados. María enseguida comenzó a interceder ante su Hijo por el desdichado joven. Jesús dijo al principio: "Pero este joven ingrato me ha negado, madre". Sin embargo, viendo que ella seguía intercediendo, al fin dijo: "Oh, madre mía, nunca te he negado nada. Será perdonado, ya que tú lo pides".
28 jun2 min de lectura
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